¿Que hace de la ciudad, una buena ciudad?, Mixtura Social

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URBANISMO EMERGENTE _MPUR

Marisol García G. – Javier Vergara P.

23 de Septiembre 2014

FELIPE G. ARRUÈ ÁLVAREZ.

¿QUÉ HACE DE LA CIUDAD UNA BUENA CIUDAD?

 Para poder tener una mejor idea de cuáles son los ingredientes que pueden mejorar la ciudad debemos primero darle nombre y establecer los puntos para mejorar una ciudad específica así junto con los supuestos que elevan el estándar de vida de cualquier ciudad, o sea, las constantes como puntos de inflexión que pudieran generar un cambio de tendencia en todas y cada una de ellas, hay que comprender que tiene identidades y problemas únicos generados tanto por su geografía o historia. En mi caso será la ciudad de Santiago para poder identificar y saber cuáles son los males que la afectan y a sus habitantes, generando enfermedades de todo tipo sobre los individuos. Esperando con este ejercicio de reconocimiento poder encontrar problemas locales que puedan generar soluciones globales.

Reconocer los problemas de Santiago.

La segregación (Una ciudad llena de barreras simbólicas y reales, naturales y artificiales que dividen a la población), la desigualdad (En la falta de ética y visión a corto plazo de los gobiernos al invertir en el desarrollo del espacio público e infraestructura regional para destinar más inversión donde más se necesita), la violencia simbólica (la estigmatización que los medios de comunicación y el estado han ayudado a generar para con los individuos de comunas o barrios llamados conflictivos o focos delictuales), la contaminación (La imposibilidad de vivir en un medio ambiente limpio que permita desarrollarse de manera normal y natural libre de enfermedades y patologías producidas por desechos del “desarrollo”), la mala conectividad y deficiente movilidad (Los barrios y nuevas comunas receptoras en los años 70´s y 80´s de pobres junto con encontrarse más lejos de lo habitual presentan muy mala conectividad y escases de infraestructura vial lo que no permite desarrollar una vida sana y familiar alienando por medio del agotamiento físico y mental a la mano de obra) entre otros son los males que vulneran a una parte importante de la población, haciendo de una ciudad una ciudad invivible.

Pero estos males pese a lo graves, no son las causas originales si no los efectos del verdadero problema que afecta a un buen número de ciudades en américa latina, la homogeneidad, una política de estado buscada y lograda en los años 70´s, inspirado y aprendido del apartheid a punta de fusil en camiones expulsaron a los pobres del llamado “barrio alto”, esperando con esto alcanzar la separación geográfica entre ricos y pobres, identificando o encasillando a las personas según su ubicación dentro de la ciudad construyendo con esto, una elite social determinada por su nivel socioeconómico y ghettos de mano de obra barata en la periferia, ubicada y localizada por el mercado donde el terreno es más barato.

Esta labor que emprendió la dictadura cívico-militar chilena a finales de los años 70´s, a toda vista fue y al día de hoy es aún, total y completamente eficaz para los fines buscados por sus precursores, aunque no han sido los únicos ni tampoco los primeros en intentar realizar estas segregaciones entre diferentes tipos de sociedades en Santiago si fueron los más brutales y efectivos.

Aunque la aparente solución al problema pareciera ser acabar con la homogeneidad en la ciudad para promover una red de ciudadanos más diversa e igualitaria con un similar acceso al espacio urbano y a los beneficios de agruparse y asentarse en un núcleo, se complejiza cuando se entiende según David Harvey que “La urbanización siempre ha sido, un fenómeno de clase”, es decir, que la concentración de excedentes que originaron y fundaron a las ciudades siempre están bajo el control de pocos.

Habiendo dicho esto, la siguiente pregunta es ¿cómo se puede acabar con la desigualdad de la ciudad si su administración se encuentra en pocas manos? Sin duda una práctica completamente capitalista.

Talvez la mejor manera que podemos “hacer de esta ciudad una buena ciudad” sea llevando la heterogeneidad o mixtura social que debió alcanzar la ciudad como guía de planificación y gobernanza.

La heterogeneidad nos daría una ciudad sin segregación social, un estándar urbano más adecuado para convivir en armonía entre las diferentes clases sociales y culturales que la habitan, sin la acumulación de rabia y sensación de abandono que durante generaciones ha alimentado las vísceras y el inconsciente de miles de familias ubicadas en zonas periféricas de la ciudad a la espera de momentos de euforia social para sacar afuera lo que cargan desde el nacimiento.

La heterogeneidad de la ciudad daría en primer lugar la sensación de justicia, todos sin importar su condición social tendrían alcance al mismo espacio y mobiliario urbano además de las mismas escuelas, áreas verdes y condiciones medio ambientales, por lo que la inversión en cualquier parte de la ciudad sería más equitativa afectando por igual a toda clase de ciudadano.

Debido a que el estado no es garante del derecho y acceso a las viviendas ni al espacio público, y es el mercado en nuestra economía quien por si solo funciona como ente regulador y distribuidor direccionando los desarrollos inmobiliarios para dar respuesta a la ubicación de las futuras viviendas sociales ha generado que los erradicados en los años 70´s hacia comunas nuevas como La Granga hayan vuelto a ser erradicados esta vez más al sur en los años 90´s generando ghetos que hoy encienden las alarmas y llevan a todas las autoridades a cuestionarse la forma más digna de volver a erradicar a los habitantes de Bajos de Mena en Puente Alto

Puedo entender que la respuesta para mejorar la calidad de vida de los habitantes y transformar la ciudad en una buena ciudad está relacionada con una nueva política económica para una equitativa repartición de la inversión del estado y acceso a la ciudad “poner más lucas donde hay menos lucas” con otras palabras fue la primicia que gobernó el desarrollo que impulsó a la Bogota de Enrique Peñalosa.

Bibliografía:

Artículo “El derecho a la ciudad” David Harvey.

Clases de Urbanismo Emergente

Video de Caso Bogotá

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