Salvador de autos, exterminador de ciclistas

1.Certamen 2 – Av Salvador – Javiera Godoy

Salvador de autos, exterminador de ciclistas
Avenida Salvador entre Avenida Providencia y Rancagua

El tramo de Avenida Salvador entre Avenida Providencia y Rancagua se caracteriza por rodearse de una mixtura de usos de suelo, tales como oficinas, grandes centros de salud, comercio, vivienda, entre otros. Por otro lado, conecta el borde de Providencia con importantes nodos interiores de la comuna. Estos dos factores la convierten en una vía llena de actividad y flujo, pero al contrario de lo que se pensaría, Salvador y sus veredas no posee un tamaño adecuado requerido para abarcar tal hecho y se convierte tanto para el peatón, automóvil o ciclista en un centro de congestión. Así más que ser una ágil vía de transporte conectora de la comuna, pasa a ser en un potencial enemigo de medios de transporte.

Se recorre el tramo un lunes aproximadamente a las 10 de la mañana. Desde un principio, ingresar en bicicleta por Avenida Providencia a Salvador se convierte en un desafío debido a la gran cantidad de flujo automovilístico que se encuentra en la intersección, principalmente buses Transantiago. Una vez en Avenida Salvador, se observa que el ancho de la calle es muy angosto para cuatro vías de circulación con menos de 10 metros de ancho. Así, el carril derecho difícilmente muestra ser planeado para un automóvil y una bicicleta sino que al contrario, los buses de Transantiago apenas pasan por su carril y no demuestran respeto alguno por los pocos ciclistas que se atreven a cruzar esta arteria, circulando con gran rapidez, desequilibrándolos y no dejando el espacio suficiente que evitaría producir accidentes en la vía. De este modo, circular por el carril derecho se convierte en un peligro para la integridad de los ciclistas debido a la proporción de la calle y al poco respeto de buses y automóviles hacia ellos; no observa la conciencia de compartir la vía, sino que los ciclistas se convierten en invasores de una calle exclusiva para vehículos.

Por otro lado, al usar la vereda como vía de transporte, se advierte que nuevamente el ancho de esta apenas da para que crucen cómodamente dos peatones al ser de casi un metro. Sumado a esto, varios postes de luz se encuentran inclinados hacia la vereda y equipamiento como paraderos, basureros y kioskos itinerantes absorben el espacio que pudiera ser libre para transitar. Debido a esto, la circulación en bicicleta se vuelve lenta y tediosa por la falta de espacio, y finalmente el ciclista termina bajándose de su bicicleta y arrastrándola.

Esta situación va variando en la medida en que el recorrido se acerca a la calle Rancagua, donde el uso de suelo va variando de ser predominantemente comercial a residencial y por ende hay menor cantidad de peatones circulando. Este no es el caso de los ciclistas que circulan por la calle, ya que esta mantiene su flujo vehicular hasta Rancagua y no varía su dimensión.

Finalmente se puede observar que transitar en bicicleta por este tramo es peligroso para la vida del ciclista ya que no existe respeto por parte de los automóviles hacia ellos y si se requiere usar la calle como vía, es necesario ser sumamente cuidadoso y circular lento para evitar la desestabilización. Por otro lado, la vereda no ofrece una circulación expedita sino que al contrario, no comprende la bicicleta en ella sino que apenas unos cuantos peatones de los cientos que transitan por ella.

Javiera Godoy

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s