Una ciudad para la gente

Múltitud

“. . . the interweaving of human patterns. They are full of people doing different things, with different reasons and different ends in view, and the architecture reflects and expresses this difference which is one of content rather than form alone. Being human, human beings are what interest us most. In architecture as in literature and the drama, it is the richness of human variation that gives vitality and color to the human setting . . .”[1]

Una buena ciudad está interesada por la gente, por sus ciudadanos, ya que es gracias a su participación y a través de sus percepciones que se determine la calidad de la experiencia urbana. Esta gente parecida o distinta se mezcla, interacciona y genera actividad social. Por lo tanto, ¿cuáles son los factores que favorecen la aparición de eventos urbanos? y ¿qué huellas dejan estos eventos? Se proponen como marcos de estudio la imaginabilidad de la ciudad, su diversidad, su densidad, sus modos de apropiación y de rebote una mirada a los eventos temporales como generadores de identidad.

En primer lugar, la relación entre una ciudad y su población puede ser vista de dos maneras, o sea la ciudad (o sus responsables) mirando a su población o también los ciudadanos mirando, visualizando a su propia ciudad. En este segundo sentido, el trabajo de Kevin Lynch estipula que:

There seems to be a public image of any given city which is the overlap of many individual images. Or perhaps there is a series of public images, each held by some significant number of citizens. Such group images are necessary if an individual is to operate successfully within his environment and to cooperate with his fellows.”[2]

La calidad de esta imagen pública de la ciudad evocada por la “entidad ciudadana” es de permitir una lectura y una estructura visual (y mental) en la ciudad para navegar a través de ella y apropiársela. El compartir de esta imagen es lo que lleva la gente a generar acciones comunes y de “generar” la urbanidad a partir del uso de las mismas instalaciones. Según Lynch, esta imagen tiene que ser claramente visible por que el ciudadano se la apropia y la carga con sus propios significados. Así los elementos constituyentes de la imagen de la ciudad son los senderos, bordes, distritos, nodos e hitos. Por su calidad de centro en la ciudad, de confluencia, de lugar de decisiones, nos interesan sobre todo los nodos, estos puntos focales en la ciudad donde uno puede entrar e interactuar.[3] Una buena ciudad es una que porta mucha atención en la creación de estos nodos porque es en ellos que el ciudadano decidirá si o no apropiarse la ciudad y quedarse en un lugar.

Igualmente, es muy interesante mirar en la historia de las ciudades para apoyar la visión complementaria de la ciudad, es decir la visión desde fuera. Así pues, a la lectura de Jan Gehl [4], vemos que la planificación urbana profesional solo empezó con el Renacimiento y la invención de la perspectiva. En aquel momento, la ciudad estaba vista como una obra de arte donde primaba el aspecto visual, gráfico.

Anteriormente, en la Edad Media, la ciudad estaba siempre adaptándose a sus funciones. No era un objetivo, pero más bien una herramienta fomentada por el uso. Las calles y las plazas estaban creadas para desplazar la gente y generar espacios exteriores abiertos, dinámicos e higiénicos, al contrario de las viviendas de la época. Es muy irónico hoy en día pensar en estos espacios generados por los propios habitantes como inspiración por los espacios públicos contemporáneos, como lugares de encuentro.

Al contrario, el funcionalismo de los años treinta y posteriores fue negando esta dimensión pública, siendo preocupado más por la higiene y los aspectos fisiológicos. En respuesta a la superpoblación de la gente, proponía de alejar los diferentes componentes del tejido urbano, vinculando el vacío generado entre cada pieza con redes automóviles y grandes parques. De la misma manera, la democratización del automóvil y el enriquecimiento posguerra acarrearon la expansión urbana y la creación de suburbios “jardines” diseñados por agradecer la conducción, y no el desplazamiento y encuentro peatonal. Se ganaron calidad de vivienda y autonomía, pero se perdí urbanidad.

 “People gathered in concentrations of city size and density can be considered a positive good. In the faith that they are desirable because they are the source of immense vitality, and because they do represent in small geographic compass, a great and exuberant richness of differences and possibilities, many of these differences unique and unpredictable and all the more valuable because they are.” [5]

En reacción a la ciudad herida, heredada por las ultimas ideologías mencionadas encima, estas palabras de Jane Jacobs llevan adelante dos elementos claves de una buena ciudad orientada hacia la gente: el ser diversa y compacta. Cuando más personas diferentes conviven juntas, maximizado será su estado urbano porque cada una se enriquecerá más del contacto con los otros. La diversidad es un rasgo natural de las ciudades grandes, tan económicamente que socialmente porque se componen de organismos diferenciados que trabajan en sinergia. [6] Eso es el potencial ciudadano, el trabajo en común de diferentes componentes con diferentes calidades que una vez juntadas generan algo inesperado y estimulante.

Por supuesto, no basta alardear la simple diversidad; la mezclada de usos debe ser eficiente para generar vitalidad urbana. Primero, es decir que la gente usando las calles debe usar las mismas calles y las mismas instalaciones en varios momentos del día.  Segundo, esta gente tiene que encontrarse y relacionarse con los otros que usan los mismos lugares por fin de generar una compleja diversidad. [7]

Entonces, hay que subrayar que esta mezcla de gente, de usos funciona solo de manera perenne cuando esta escalonada a través del tiempo. El disfrutar máximo de la diversidad urbana ocurre cuando los diferentes usos rodeando un espacio público son capaces de ocuparlo de diferentes maneras, a diferentes horas. Son ellos, los entornos que moldean e intensifican un evento urbano. Un parque exitoso, por ejemplo, no es uno que estará solo usado durante el almorzó de empleados de oficinas, pero más bien cuando los usos de la mañana y de la tarde van a cruzarse e interactuar con esta gente almorzando. [8] Al revés, un centro económico que contiene solo oficinas estará bien animado durante unas horas bien precisas y muerto durante las demás, creando inestabilidad y aburrimiento, fallando a la generación de experiencias urbanas. El hecho de plantear una ciudad no debería generar espacios muertos, pero vivos.

Tomando la riqueza de la mezcla como algo positivo, la ciudad de Montreal es un ejemplo muy relevante de una buena ciudad, y eso por dos cosas: su identidad bilingüe, multicultural, y su centro a la heterogeneidad reconocida. Desde el principio, es una ciudad bilingüe donde la mitad de la gente habla inglés y la otra, francés, creando una identidad mixta, única. A veces en oposición, a menudo conviviendo, este rasgo es un orgullo de su población y una fuente fecunda de creación, de oportunidades. Sin contentarse de ser bilingüe, la ciudad lleva una multitud de comunidades culturales de varios tamaños y antigüedad. Aquellas están más o menos organizadas según distritos, pero se articulan entre ellas de manera muy orgánica. Así, es muy común de ver cohabitar y convivir en un barrio judíos hasídicos con hipsters, italianos con vietnamitas o haitianos con marroquís. A través del año, cada cultura organiza eventos a los cuales todos son invitados a dialogar para hacer descubrir su cultura a los demás. También el centro de la ciudad lleva un dinamismo muy peculiar. Históricamente (mientras de la Prohibición), la ciudad fue la capital del ocio de Norteamérica. De esa época quedan todavía vestigios en el centro de la ciudad, ahora centro económico y comercial. Así es muy aceptado encontrar un peepshow al lado de un Grand magasin y de rascacielos. Eso genera en la calle encuentros y muy improbables, pero igualmente muy dinámicos. El imaginario de la ciudad abraza múltiples facetas de su identidad.

No basta de ser diversa, una buena ciudad debe también ser compacta porque, más gente hay, más decuplicadas  estarán las probabilidades de encuentro y el aprovechar de las posibilidades ofrecidas por la ciudad. De la misma manera, valorizamos la densidad por su capacidad a intensificar las actividades y las posibilidades inherentes a la ciudad, siendo agradecido que la concentración de gente y usos en el centro de la ciudad sea la primera razón de la existencia de este mismo centro. [9]

Pero la generación de distritos densos es un trabajo muy sensible:Our difficulty today is rather how to contain people in metropolitan areas and avoid the ravages of apathetic and helpless neighborhoods.” [10] Así Jane Jacobs nos advierte sobre los resbalones de la alta densidad necesaria a la condición urbana. Un primer obstáculo es la confusión entre alta densidad y superpoblación. Respectivamente, se trata de la gran cantidad de viviendas por zona y del exceso de personas por vivienda, lo cual es nefasto. [11] Otro peligro es la estandarización. Para llegar a más densidad o ser más rentable, los promotores llevan a estandarizar los edificios de vivienda en altura y los desarrollos suburbios, generando homogeneidad y monotonía, repitiendo los mismos esquemas, el mismo medio ambiente. Aunque uno se mueve, estos lugares transmiten una falta de dirección, de sentido. Son caóticos, sin escapatoria, [12] y por esa falta de claridad no tienen nodos, no tienen de puntos focales donde se cruza la gente.

Suburbio

En la misma línea, Jan Gehl nos advierte de los espacios suburbios surdimensionados por el paso del automóvil. Con más baja densidad y distancia entre las mallas del tejido urbano, han dispersado las funciones, los eventos y la gente, perjudicando al peatón y a su capacidad de experimentar la ciudad. [13] Así también, este fracaso de los suburbios para generar vida en el espacio público se expresa con una planificación mucho inclinada hacia la esfera privada que pública.

Volviendo a ejemplos de buena práctica, la ciudad de Barcelona brilla. Siendo una de las ciudades las más densas de Europa, es un ejemplo de proximidad, tanto por su casco antiguo con callecitas estrechas hormigueando de gente que por el Eixample, su famoso plano urbano con manzanas octogonales de alta densidad todas iguales. Especialmente en este último, hay un real cuidado para generar vida urbana y diferenciación de espacios. El escalonar de las vías las más importantes hasta las más residenciales, tanto como el moldeo de diferentes límites y nodos de confluencia resulta en una ciudad a luz de mano donde se puede navegar eficazmente.

Pasando al “cómo” se usa espacio público, la obra Life between buildings de Jan Gehl, nos permite avanzar que los modos de acción de la gente en la ciudad, en el dominio público, se dividen según tres categorías, o sean las actividades necesarias, opcionales o sociales. Las primeras siendo bastante “automáticas” en el sentido que van a ocurrir de todas formas, el efecto de una buena ciudad se hace más sentir en las segundas y por casualidad en las terceras. Las actividades opcionales son aquellas dichas “recreacionales” que son muy dependientes de las condiciones exteriores y de la capacidad de un lugar a acogerlas. Con más calidad y posibilidades de encuentro en el espacio público, más actividades de ese tipo tomaron forma y de rebote, más interacción social y experiencias por los ciudadanos. [14]

El modus operandi de las instituciones de la ciudad de Montreal en Canadá señala, sin duda, como se cuidan estas actividades opcionales. Efectivamente, a pesar de un clima riguroso y repulsivo durante la mitad del año, la ciudad no para moldear sus espacios públicos con el objetivo de ofrecer múltiples oportunidades de encuentro y de apropiación de la ciudad. Así se puede encontrar en pleno invierno un par de eventos gratuitos y festivales exteriores, tal que Igloofest y Montréal en Lumière, que por su dinamismo y su infraestructura va al contrario del clima y atrae a la gente en la calle, devolviéndola este espacio público “robado” por el invierno. Este tipo de intervención, de evento, buscando a prolongar y mejorar la estancia de los ciudadanos en los espacios públicos es propio a una buena ciudad.

Igloofest

Siguiendo hablando de la creación de eventos urbanos, Kevin Lynch dice que: “In any event, the most successful node seemed both to be unique in some way and at the same time to intensify some surrounding characteristic.” [15] El Quartier des spectacles de Montreal es el ejemplo perfecto de eso. Este distrito recreacional fue consolidado en una zona de la ciudad que tenía la más grande concentración de organismos de ocio y de salas de espectáculo en Norteamérica. Ya sed de muchos eventos agrupadores como el Festival International de Jazz de Montreal y las Francofolies, tomaba antiguamente sitio en las calles y los espacios residuos de los alrededores de la llamada Place des arts. Pero en 2004, empezaron a unificar el distrito bajo una identidad fuerte y, con la cultura como palanca de desarrollo, crearon una plaza urbana para la creación de eventos al largo del año tanto como generar oportunidades de encuentro y paro en el centro de la ciudad. [16] Como efecto de arrastre, calles vecinas de este distrito empezaron a ponerse peatonales durante el verano y a generar múltiples ocasiones de apropiación por la gente.

Así es interesante pensar como este entorno recreacional influyó sobre la reordenación territorial de la ciudad. A partir de eventos temporales, pero recurrentes, el despliegue de eventos con alta participación logró a moldear los espacios públicos de la ciudad. [17] Es decir también que la imaginabilidad de una tal ciudad no se limite al aspecto visual de sí misma, pero también se podría extender a una cosa intangible, temporal, que igualmente se apropia la gente caminando por el espacio público.

En suma, una ciudad es buena cuando se concentra en su gente y es capaz de inducir una imagen mental de sí misma con la cual sus ciudadanos pueden navegar e identificarse. Tiene también que ser diversa y compacta por fin de generar un máximum de encuentro eficiente y activo entre la gente, al contrario de los suburbios. Sabiendo que la gente se apropia los espacios públicos cuando se sienten invitados o que hay condiciones en favor del encuentro, una buena ciudad debe tener la capacidad de generar y mantener una tal atracción. Así mismo, la creación de una identidad vinculada al evento es muy interesante por una ciudad porque le permite de inscribir en su ADN la noción de encuentro y compartir del espacio público. Otra pista de reflexión bajo este tema sería de comparar el evento “permanente”, o recurrente, con el evento temporal, por ejemplo las olimpiadas, que ambas Montreal y Barcelona tuvieron, aunque el resultado fue muy diferente. Por fin, siendo el producto de multitudes disparatadas, una buena ciudad siempre quedará una construcción social, una construcción de seres humanos por seres humanos.

Canadian Tourism Comission

______________________________________

[1].JACOBS p.229

[2].LYNCH p.46

[3].LYNCH p.46-48

[4].GEHL p.39-48

[5].JACOBS p.220-221

[6]. JACOBS p.145

[7]. JACOBS p.163-164

[8]. JACOBS p.98

[9]. JACOBS p.201

[10]. JACOBS p.219

[11]. JACOBS p.203

[12]. JACOBS p.224

[13].GEHL p.85

[14].GEHL p.9-11

[15].LYNCH p.77

[16].Quartier des Spectacles

[17].PRADEL

 ______________________________________

Bibliografia

GEHL, Jan. Life between Buildings: Using Public Space. New York: Van Nostrand Reinhold, 2006. Print.

JACOBS, Jane. The Death and Life of Great American Cities. [New York]: Random House, 1961. Print.

LYNCH, Kevin. The Image of the City. Cambridge, MA: MIT, 1960. Print

PRADEL, Benjamin (2013) Rythmes événementiels et aménagement des espaces publics à Paris, Bruxelles and Montréal, Loisir et Société / Society and Leisure, 36:1, 78-93

Quartier Des Spectacles. Ville De Montréal, n.d. Web. 15 Sept. 2013. <http://www.quartierdesspectacles.com/&gt;.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s